Es cierto que la crema agria (en húngaro: tejföl) originariamente venía de Rusia, de allí se extendió primero a los países de Europa, luego al resto del mundo.

Es un producto lácteo espeso, que tiene un sabor ácido y es de color blanco hueso. Tradicionalmente el contenido de grasa de esta leche en Hungría es de 12% ó 20%.

Cada casa en Hungría tiene en la nevera esta crema de leche agria. Los platos tradicionales húngaros, como por ejemplo: el pollo a la paprika, el repollo relleno, el potaje de judías de Jókai, las patatas estratificadas con huevo y chorizo, y la mayoría de las pastas dulces se preparan con crema agria. Además, la utilizan para preparar varios tipos de sopa, salsa y legumbres.

Para el Lángos también se usa crema agria con queso. A veces se mezcla con azúcar para poner en palacsinta (crepe) o túrógombóc.